Hace mucho que no escribo nada por aquí, y es que he tenido unos cuantos meses un poco liados. Tengo buenas noticias, excelentes noticias, maravillosas noticias que por fin puedo contar y que no se van a estropear porque ya han pasado y ha ido todo bien.
Tengo mi taller funcionando de vuelta. He estado casi todo este año sin hacer mucho en el taller, por muchas razones. Primero, que mi chica se vino a vivir conmigo, y he tenido que a dejar de vivir solo para vivir con alguien y dos gatos. El principal reto fue preparar el taller para que los gatos pudieran entrar a curiosear sin intoxicarse en el proceso. Debo decir que desistí, y que al final lo poco que hice lo hacía con el taller cerrado, pero aprendí bastante por el camino, lo que ha sido importante porque...