Hace mucho que no escribo nada por aquí, y es que he tenido unos cuantos meses un poco liados. Tengo buenas noticias, excelentes noticias, maravillosas noticias que por fin puedo contar y que no se van a estropear porque ya han pasado y ha ido todo bien.
Tengo mi taller funcionando de vuelta. He estado casi todo este año sin hacer mucho en el taller, por muchas razones. Primero, que mi chica se vino a vivir conmigo, y he tenido que a dejar de vivir solo para vivir con alguien y dos gatos. El principal reto fue preparar el taller para que los gatos pudieran entrar a curiosear sin intoxicarse en el proceso. Debo decir que desistí, y que al final lo poco que hice lo hacía con el taller cerrado, pero aprendí bastante por el camino, lo que ha sido importante porque...
... Al poco de empezar a vivir con mi chica, compré una casa y nos hemos mudado. He dejado de vivir de alquiler para ser propietario de un pequeño piso a las afueras de Madrid, más grande que el anterior (que era poco más que una caja de zapatos) y donde tengo una habitación que hace de taller, más grande que la anterior y donde caben mis impresoras, tengo una mesa específica de pintura, estanterías donde poner libros, figuras y proyectos y un armario sólo para cosas de impresión 3D. Mi plan era ir mirando casas, y esperar a después de verano para comprar, pero en junio apareció La Casa TM y decidí que no había necesidad de esperar. Un par de manos de pintura, un par de arreglos que hacían falta, una mudanza y un par de meses de deshacer cajas y listo.
He cambiado alquiler por hipoteca, pero poder pintar la casa como a mí me guste, poder colgar cosas de las paredes sin tener que pedir permiso, tener un techo propio del que no me pueden echar porque a alguien le apetezca y tener un taller propio en el que hacer cosas son cambios a mejor en mi vida.
Tercero, que ahora no tengo dos gatos, sino tres: decidimos adoptar una gatita cuando nos mudásemos, y hemos tenido que acogerla, educarla y enseñarle que las impresoras hacen ruido, pero que si no las toca no le harán nada. Cuando trabaje con el aerógrafo lo haré con la puerta cerrada y el filtro de partículas encendido, porque si es tóxico para mí lo será para ellos, y es complicado ponerle una mascarilla a un gato...
En resumen, tengo taller nuevo, muchas de las preocupaciones que tenía antes ya no están y por fin puedo empezar a hacer cosas como quería hacerlas antes. Va a ser divertido.
Por ahora, estoy arrancando el taller poco a poco: las impresoras de filamento ya están montadas y funcionando, y la de resina está buscando su sitio todavía. Tengo que montar una zona sucia para ella, porque no me fío de que los gatos no se cuelen y laman de donde no deben. No tengo proyectos para ella, así que puede esperar a que se me ocurra algo. Tampoco sé si la conservaré, pero eso es problema para otro día.
Entre tanto, estoy imprimiendo esto para la Nintendo Switch que tenemos en casa. Necesitaba algo que me sirviera para probar las impresoras y además me parece bonito. Mientras estoy escribiendo esto la Artillery está con la base, y ayer ya imprimí los paneles laterales. Con un poco de suerte, esta tarde les puedo dar la imprimación y empezar a pintar mañana. Aún no sé con qué colores lo haré, pero quiero hacer algo bonito. Cuando sepa algo más os lo cuento.
Por último, estoy pensando en publicar cositas por Instagram. Aún no me he decidido si lo haré o no, pero quizá me acabe animando. Imprimir y pintar me gusta y me llena de alegría, y quizá por ahí pueda compartir un poco de ello. Es una de las cosas que echo de menos de Twitter.
Y con esto acabo la actualización. ¡Espero poder contaros más buenas noticias pronto!
No hay comentarios:
Publicar un comentario