Miro atrás y ha pasado casi un año y medio desde mi entrada anterior. Que no es que yo sea la persona más constante del mundo, pero es mucho incluso para mí.
Y haciendo memoria veo que han pasado muchas cosas. Algunas buenas (un cambio de trabajo a mejor), otras no tan buenas (mi impresora 3D de filamente se ha roto 5 veces, aunque la he arreglado todas ellas) y otras malas (burnout laboral).
Así que vamos a repasar brevemente el último año y medio de taller, porque una cosa es que no haya escrito nada por aquí y otra que no haya hecho nada
Veamos, la última entrada fue en julio de 2021... ¿Qué he hecho desde entonces?
Bastantes cosas, la verdad. Pensaba que había hecho muy poquito o nada y resulta que el parón es de los últimos meses, y no desde el último año y medio.
Y no os voy a mentir, es todo un alivio.
Pero empecemos desde el principio: han sido unos meses MUY complicados. Bien fuera por trabajo, por problemas familiares o personales, ha habido mucho tiempo en que sujetar un pincel, cargar el aerógrafo o arrancar Cura ha sido una misión imposible. Y ya no hablamos de arreglar lo que se rompe, o siquiera recoger el taller.
Sí, sé lo que me ha pasado, sé cómo se llama y cómo se combate. Y aunque algún día hablaré de ello, hoy no es ese día.
Hoy he venido a hablar de mi taller, y lo que he podido hacer estos meses.
Así que retrocedamos un poco en el tiempo, hasta octubre del año pasado, donde tenemos el primer hito importante. Y tan importante: nada menos que una ampliación del taller.
Tras discutirlo mucho conmigo mismo y vencer cierta tacañería, finalmente me decidí a comprar una impresora 3D de resina. Concretamente una Creality LD-002R a la que bauticé como Lydia.
![]() |
| Probándola antes de llevarla al taller. |
Estoy muy contento con ella. Comparativamente con Anette tiene bastante más resolución (la resolución más basta en resina es más fina que la más fina de filamento), tiene menos puntos de mantenimiento y fallo, pero el material es más complicado de manejar (tóxico, irritante, nocivo) y arreglar algunos problemas es mucho más delicado. Las pegas de momento es que imprime mucho más rápido de lo que pinto lo que saca y que no he conseguido encontrar una forma de unir las piezas de resina unas a otras de forma definitiva sin tener que recurrir a taladros y espigas (aunque tengo una idea para un pegamento que sería una soldadura en frío, para más adelante).
Toda máquina tiene un trabajo inaugural, ese primer trabajo que haces que ya no es una prueba, el primer trabajo que hace que la máquina realmente forme parte del taller como "una más".
Y yo decidí que ese primer trabajo iba a ser un regalo para alguien.
![]() |
![]() |
![]() |
![]() |
Todavía me acuerdo de cómo hacer regalos.
La miniatura fue un diseño original adquirido en Heroforge, impreso en resina y pintado a mano. La caja, de madera, comprada en el chino, pintada a mano (por dentro también). A todo eso añadimos tarjeta de felicitación y una carta escrita a mano con pluma (sí, a veces escribo con pluma).
Hubiera sido mi mejor miniatura si no hubiera metido la pata al disolver el barniz al final. No quedó mal, pero elegí mal disolvente para el barniz y éste dejó de ser mate.
Con esto llegamos casi a final de año y me doy cuenta de que, a pesar de que me gusta Tony Stark y Iron Man no tengo nada de ninguno de los dos. Pero tengo una impresora de resina y acceso a internet, así que localizo un busto de Tony Stark, vuelvo a poner en marcha la impresora y antes de irme de viaje por Navidad tengo un busto impreso e imprimado para poder pintar cuando no esté en casa.
![]() |
| Mi primera vez pintando piel. |
El modelo lo encontré en Thingiverse.
Y vuelvo de vacaciones de Navidad con una actitud que en mi casa decimos que es "fliparse por encima de tus posibilidades": encuentro unos planos que buscaba y me pongo a imprimir poseído por el ritmo ragatanga 8h/día durante casi dos meses, para intentar sacar algo mucho más grande de lo que debería haber intentado sacar.
Os presento a la agente X41822N del Dominio, November Annabella "Nova" Terra.
![]() |
![]() |
![]() |
![]() |
La figura no me preocupa: ya la he ajustado y tengo gran parte pintada. La peana... Aún no sé cómo voy a hacer para unirla y que se quede unida sin tener que dedicarle tropecientas horas al ajuste, aunque sospecho que terminaré haciéndolo. Lo de meterle tropecientas horas.
La báscula está en gramos. La peana no estaba entera y faltaba la figura. La he incluido para que veáis a lo que nos referimos en mi familia cuando decimos lo de "fliparse por encima de tus posibilidades".
Quería haberla acabado este año, pero me falta demasiado y se va a quedar para el que viene.
Por si queréis darle amor al creador, podéis encontrar el modelo en CGTrader.
Pero mientras Lydia trabajaba a destajo, se acercaba febrero y en febrero tengo siempre un encargo especial para mi sis adoptiva. Este año buscaba algo bonito y más o menos práctico y encontré este modelo del Den Den Mushi de One Piece. No es una serie que siga, pero el modelo me hizo gracia, me pareció fácil de imprimir y divertido de pintar e iba a hacer feliz a alguien así que, ¿por qué no?
![]() |
![]() |
![]() |
![]() |
Un pequeño caracol con un compartimento para guardar cosas. El ajuste del cierre no era muy bueno, pero con un poco de lija y paciencia lo hice funcionar.
De nuevo, si os interesa, lo podréis encontrar en Thingiverse.
Aquí es cuando la cosa se complica para mí: Anette, mi impresora de filamento, se muere imprimiendo una anilla. La arreglo y se vuelve a estropear, exactamente igual, en el mismo sitio. No es el GCODE, no es el filamento, no hay un fallo evidente. Debido al burnout en el trabajo empiezo a dedicar menos tiempo y atención al taller, y me cargo otras dos placas antes de ver que a uno de los cables se le había fundido la cubierta aislante, hacía cortocircuito y quemaba la placa al arrancar el soplador de aire.
Encontré y sustituí la pieza hace seis meses, pero no ser capaz de ver el error, que literalmente estaba delante de mí, acabó con la confianza que tenía en mi capacidad para mantener el taller y eso, unido al burnout, ha hecho que no la haya puesto en marcha hasta hace 15 días. Y no quiero decir que no la haya arreglado hasta hace dos semanas, sino que la arreglé hace 6 meses y por fin me atreví a ponerla en marcha hace dos semanas.
La ironía es que, en ese medio tiempo, he diagnosticado bien y a la primera otras dos impresoras de filamento que no eran mías.
![]() |
| El día que sepa cómo lo hago, os digo. |
Con Anette a punto de quedar fuera de combate, me llega el primer encargo que me han hecho. Algo que no debería haberme costado más de tres o cuatro semanas, pero que ya va por varios meses y que acabaré, como tarde, antes de febrero.
Creo que nunca en mi vida he cometido tantos errores en algo ni me he empeñado tanto en seguir adelante con algo que no me convencía. Y no tiene que ver con quién me ha hecho el encargo, ni con el encargo, ni con el trabajo que conlleva, sino con que empecé mal, cada paso iba a un poco peor, cada sesión que dedicaba a intentar arreglarlo me drenaba un poco más y me negaba a reconocer que me había equivocado.
Así que cuando dije "tengo que empezar de cero para arreglarlo" estaba agotado, con Anette pendiente de diagnóstico, cambiando de trabajo y un burnout que se salía de las tablas. Y mira que el proyecto me gusta, que no es excesivamente complicado y que va a quedar bien porque he incluido unas cuantas mejoras, pero he parado demasiado tarde, estaba demasiado cansado y he sobrestimado mi capacidad para recuperarme en el nuevo trabajo.
En resumen: un desastre, y ha sido culpa mía.
Pero, ¿en qué consistía el proyecto? En imprimir, pintar y montar una Motoko Kusanagi, diseñar una peana y unos complementos acordes a la estética de Ghost in the Shell y montar un mini-diorama. Un trabajo minucioso pero no muy complejo si lo divides bien en etapas.
![]() |
| Poco antes de decidir que debía volver a empezar, pero con el proyecto ya impreso. |
Conservo las piezas como referencia, pero he vuelto a imprimirlo casi todo, lo voy a trabajar en sesiones centradas en tareas concretas (green stuff, lija, pulido...) y, aunque estoy en ello y me falta bastante trabajo, el aspecto ya es mucho mejor que el anterior y se acerca más a lo que quería hacer.
![]() |
| Con la peana impresa en resina y el lijado a mano, la diferencia es tremenda. |
Iré poniendo los avances, porque no he desistido aunque parezca lo contrario: lijar a mano cuesta tiempo y energía, y a pesar de trabajar de informático, el mío es de esos trabajos que no se hacen sentado todo el rato.
Ya para acabar, estos últimos tres meses no he hecho nada de trabajo en el taller, ya que lo he ampliado un poco. Como con la impresora de resina, me he flipado por encima de mis posibilidades, y tengo un problema que todavía no sé cómo voy a resolver, porque iban a ser dos cambios que iba a hacer el año que viene y se me han adelantado.
La primera ampliación era algo que tenía previsto para el año que viene, y que consistía en hacerme con una máquina de coser. Estuve aprendiendo un poco este verano y me gustó, y he encontrado la forma de aprovechar lo que ya sé de pintura e impresión para organizar lo que quiero hacer con tela, así que pensaba hacerme con una el año que viene.
Pero la vida me puso delante una máquina de coser por un precio ridículo, y cuando estas oportunidades aparecen, salvo que realmente sea un problema, hay que decirles que sí.
Así que ahora tengo una máquina de coser y el problema de dónde la voy a poner a ella y el resto de cosas de costura que voy a tener. Y no me quejo.
![]() |
![]() |
La segunda ampliación era algo que tenía previsto para este año, aunque no de la forma que ha venido. Como ya os he comentado, además de a Anette he diagnosticado otras dos impresoras. El dueño de una de ellas pensó que no le merecía la pena arreglarla y al final llegamos a un acuerdo para que yo me quedara con ella. A un precio reducido ya que necesitaba reparaciones y las piezas no son demasiado baratas, pero ya la tengo en casa, a la espera de que saque un rato y espacio suficiente para poder desmontarla y llegar a donde necesito para arreglarla.
![]() |
| Es una Artillery Sidewinder X1. Aún no la he bautizado, pero lo haré cuando acabe de repararla. |
Tengo que sentarme a estudiarla, calibrarla, entenderla y entrenar con Cura para encontrar un buen perfil de impresión, organizar cómo la voy a integrar en Octoprint y decidir en qué circunstancias la voy a usar, pero sobre todo tengo que decidir dónde la voy a poner, porque es bastante más grande que Anette, y arreglarla.
En resumen, que puede que me haya flipado por encima de mis posibilidades. Otra vez.
Y con esto acabo el resumen del último año, que no ha sido un mal año al final.
Siendo sincero, cuando empecé a escribir esta entrada iba a ser poco más que una disculpa (para mí) por no haber hecho casi nada este tiempo, pero poco a poco he ido añadiendo cosas, poniendo fotos, recordando lo que he hecho este tiempo y al final no es que haya sido un año en blanco, sino unos meses de parón. Y ni siquiera parón del todo, porque no creo que ampliar dos veces el taller se le pueda llamar parón.
Pero bueno, intentaré hacer alguna cosa más el año que viene. Ya tengo casi todo lo que quiero para el taller, me falta organizarlo un poco, entrenar con las nuevas máquinas, poner límites al trabajo y empezar a hacer cosas.
A ver si este año que empieza puedo hacer más cosas que este que ha acabado.
Mientras tanto, gracias por leerme. Nos vemos en la siguiente entrada, que espero que pase menos tiempo que esta última vez.




















No hay comentarios:
Publicar un comentario